Para afrontar el desarrollo de las actividades de la vida cotidiana se recomienda:
-Buscar un equilibrio entre esfuerzo y descanso.
- Intentar recuperar, en la medida de lo posible, el ritmo de actividad cotidiano que llevaría si no tuviera fibromialgia.
- Evitar levantar o sostener pesos excesivos.
- Si tiene problemas de sobrepeso consultar con su médica/o de familia o enfermera/o para perder esos kilos de más.
- Para disminuir la ansiedad, se recomienda practicar alguna técnica de relajación.Puede ser beneficioso la práctica del Yoga o el Tai CHI
- Debemos intentar mantener una actitud positiva. Es muy importante no dejarse llevar por la negatividad.
- Para romper el círculo de apatía y dolor debemos intentar aumentar cada día el número de actividades placenteras. No tienen que ser actividades complejas o que cuesten mucho esfuerzo, pueden ser actividades cotidianas y que nos guste mucho realizarlas (dar un pequeño paseo, escuchar música...).
- Intentaremos detectar los pensamientos negativos y transformarlos en otros más positivos y más realistas.Cambiar el “ya no puedo hacer las excursiones que hacía antes” por “puedo ir de paseo”.
- La medida más eficaz para combatir la fibromialgia es la práctica regular de un ejercicio físico adecuado al nivel de síntomas.
- A lo largo de todo el proceso, el apoyo familiar y del entorno es clave.Una experiencia beneficiosa para algunas personas con fibromialgia puede ser integrarse en una asociación de pacientes y compartir actividades.